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Cada escalón cuenta.


Hay fotografías que cuentan mucho más de lo que muestran. Esta es una de ellas.


Mientras sostenía mis libros entre las manos y observaba la escalera frente a mí, no pude evitar pensar en todo el camino recorrido. Porque la vida, al igual que esas escaleras, no se sube de un salto. Se sube paso a paso. A veces con fuerza. A veces arrastrando los pies. A veces incluso sentándote un momento porque crees que no puedes más…





Hubo un tiempo en el que ni siquiera veía el siguiente escalón. La depresión me robó la ilusión por la vida, la energía y la capacidad de imaginar un futuro distinto. Cada día era una lucha silenciosa que pocos podían ver. Pero seguí avanzando… no porque fuese valiente ni porque tuviera todas las respuestas. Sino simplemente porque, en algún lugar dentro de mí, quedaba una pequeña chispa que se negaba a apagarse del todo.


Hoy sostengo dos libros que nacieron precisamente de ese recorrido. No son solo páginas escritas. Son mis cicatrices convertidas en palabras., esas noches de lágrimas transformadas en capítulos. Son la prueba de que incluso cuando creemos haber tocado fondo, todavía podemos encontrar el camino hacia arriba y seguir.


Muchas personas leen mis libros buscando comprender una depresión. Otras buscan sentirse acompañadas. Y algunas simplemente necesitan saber que no están solas.





Si algo he aprendido en este proceso es que sanar no significa olvidar lo vivido. Significa aprender a caminar con ello sin que defina cada paso de nuestra vida. Por eso quise escribir y plasmar en un libro mis vivencias. Por eso sigo compartiendo mi historia, porque si mis palabras consiguen que una sola persona encuentre fuerzas para subir un escalón más, entonces todo habrá tenido sentido.


Y si hoy estás en uno de esos momentos en los que solo ves cansancio, miedo o incertidumbre, quiero recordarte algo:


No necesitas ver toda la escalera.

Solo necesitas dar el siguiente paso.



María Timiraos Martínez


Autora de “Aprender a vivir después del daño” y “Las partes que quedaron en silencio”

 
 
 

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